Según LA BIBLIA, Satanás es una entidad espiritual maligna que fue originalmente un ángel creado por Dios llamado Lucifer, pero se rebeló por orgullo y fue desterrado del cielo. Conocido también como el Diablo, es el "adversario", el "tentador" y el "enemigo" de Dios y de la humanidad. Su objetivo es destruir el plan de Dios, tentar a las personas al pecado, sembrar duda y confusión, y oponerse a todo lo que es bueno y justo.
La Biblia Satánica es una colección de ensayos, observaciones y rituales publicada por Anton LaVey en 1969. Es el texto religioso central del satanismo laveyano, y se considera el fundamento de su filosofía y dogma. Ha sido descrito como el documento más importante para influir en el satanismo contemporáneo. Aunque La Biblia Satánica no se considera una escritura sagrada como lo es la Biblia cristiana para el cristianismo, los satanistas laveyanos la consideran un texto autorizado, ya que es un texto contemporáneo que ha alcanzado para ellos el estatus bíblico. Exalta las virtudes de la exploración de la propia naturaleza e instintos. Los creyentes han sido descritos como «satanistas ateos» porque creen que Dios y Satán no son entidades externas, sino proyecciones de la propia personalidad del individuo: fuerzas benévolas y estabilizadoras en su vida. Se han realizado treinta ediciones de La Biblia Satánica, de las que se han vendido más de un millón de ejemplares.
Otros textos es La Invención Del Satanismo de Asbjørn Dyrendal, James R. Lewis y Jesper Aa. Petersen, este es un estudio sobre el satanismo como movimiento moderno y su interacción con la cultura popular, que argumenta que el satanismo es un proceso en constante evolución. Los autores analizan cómo el satanismo se ha "inventado" a través de la adaptación de elementos de la cultura oculta y el folklore, especialmente en la fundación de la Iglesia de Satán por Anton LaVey, y cómo continúa reinventándose en sus diversas formas contemporáneas.
Con relación a Demonios podemos mencionar que son seres sobrenaturales, a menudo malévolo, que aparece en diversas religiones, ocultismo y folklore como un espíritu maligno. En la tradición judeocristiana, son ángeles caídos que se rebelaron contra Dios, liderados por Satanás, y buscan corromper a la humanidad. También pueden referirse a fuerzas negativas, obsesiones o incluso personas astutas, aunque estas son acepciones coloquiales.
En el ámbito religioso (cristianismo) son seres espirituales maléficos. Los demonios son ángeles que se rebelaron contra Dios y siguieron a Satanás, su propósito es debilitar el nombre de Dios, destruir a los creyentes y engañar a las personas.
Actúan en un reino de tinieblas bajo el liderazgo de Satanás, y pueden influir en las ideas y la vida de las personas. Se mencionan líderes y tipos de demonios, como Satanás (el "príncipe de los demonios" según Mateo 12:24) y el espíritu "Legión". En otras tradiciones, los demonios son seres sobrenaturales opuestos a los seres de la luz, que representan la oscuridad y el caos. Filósofos y pensadores medievales describían a los demonios como espíritus que podían susurrar al oído o actuar directamente sobre el espíritu imaginativo humano.
El ocultismo se refiere al estudio y la búsqueda del conocimiento oculto, a menudo con el objetivo de alcanzar la comprensión espiritual o el poder personal. El término deriva del latín occultus, que suele traducirse como oculto, escondido o secreto, el concepto está estrechamente vinculado a las prácticas esotéricas, místicas y sobrenaturales.
En la tradición occidental, el ocultismo es el estudio o la búsqueda de conocimiento e información ocultos, en particular con el supuesto propósito de obtener comprensión espiritual o adquirir poder personal. Su estrecha relación con prácticas esotéricas, místicas y sobrenaturales se remonta a principios del siglo XVII. Los términos “oculto” y “culto” a veces se confunden, ya que las sectas dedicadas a prácticas ocultas suelen denominarse “cultos”. Sin embargo, etimológicamente, ambos términos no tienen relación.
A través de la cultura popular, el ocultismo se ha vinculado con objetos que supuestamente facilitan el contacto con espíritus o la adquisición de conocimientos inalcanzables de otro modo. Ejemplos destacados incluyen las cartas astrales, las bolas de cristal, las tablas de ouija y las cartas del tarot. Otros aspectos del ocultismo se centran en prácticas como la alquimia, el contacto con fantasmas o espíritus, la adivinación, la magia y la brujería. La representación común del ocultismo como una actividad centrada en la canalización de seres sobrenaturales malignos, como demonios, o en la comunión con el diablo cristiano es en gran medida exagerada.
La brujería se refiere al conjunto de prácticas mágicas o supersticiosas atribuidas a personas que supuestamente tienen poderes sobrenaturales, ya sea por conocimiento arcano o pactos con entidades. Estas prácticas implican el uso de rituales y canalización de energías con la intención de modificar la realidad, lo que puede manifestarse en magia blanca (protección, sanación), magia negra (manipulación, daño), magia verde (conexión con la naturaleza), o magia roja (pasión, amor).
Tipos
y enfoques:
·
Magia Blanca: Se enfoca en la protección,
sanación y bienestar.
·
Magia Negra: Se utiliza para influir en otros,
causar obstáculos o manipular.
·
Magia Verde: Involucra el trabajo con la
naturaleza, sus elementos y seres elementales como hadas y duendes.
· Brujería Tradicional: Se basa en la conexión con la tierra, los espíritus y los ancestros.
Elementos
comunes:
·
Intención: La intención con la que se realizan
los actos mágicos es fundamental.
·
Rituales: Se pueden emplear rituales, conjuros,
salmos, o el uso de objetos para la práctica.
· Creencias: Puede basarse en la fe, pactos con entidades demoníacas, o el uso de conocimiento oculto.
En la
actualidad:
La brujería se ha modernizado, volviéndose más terapéutica y accesible para quienes buscan crecimiento personal y espiritual. Algunas personas la consideran una profesión, integrando trabajos espirituales y terapias para el bienestar.
Contexto
histórico:
Históricamente, la brujería se asoció con la idolatría, la herejía y el culto al Diablo, lo que llevó a la persecución de quienes practicaban estas artes, especialmente entre los siglos XV y XVII en Europa.
COMUNITARIA
De los fenómenos antes mencionados que están presentes en la Ciudad de Panamá lugar donde servimos puedo mencionar que lo que más se ve son tiendas de ventas de artículos para brujería y esoterismo, en cada centro comercial puede existir un local comercial para estas actividades.
En Panamá, el esoterismo no forma parte de las investigaciones de universidades. Sin embargo, ha sido cultivado como una forma de vida casi religiosa por ciertas organizaciones como los rosacruces, masones y grupos afines, que se dedican a actividades culturales y filantrópicas. El estudio académico de estas organizaciones en Panamá es en la actualidad terra nullius, un territorio no explorado. Estudiarlas quizá revele aspectos de nuestra identidad cultural que hasta ahora no han sido muy claros y que sin duda requieren de luz para entender un poco más lo que somos y hacemos como nación.
En particular, la política nacional podría ser entendida desde esta singular perspectiva, la cual develaría las ideas que han constituido los caudillos o líderes políticos y empresariales que, con diversos grados de influencia o poder, han condicionado los senderos de este país a través de su historia.
Dicho
todo lo anterior, se abre pues la posibilidad de una nueva área de
investigación para Cristianos, Pastores, y otros profesionales que se interesen
por este tema
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