sábado, 23 de abril de 2016

LA MAESTRA RIVEROS

LA MAESTRA RIVEROS

Su nombre era Sra. Riveros mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Facundo Moreno.

La Sra. Riveros había observado a Facundo desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Facundo comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que la Sra. Riveros disfrutaba al marcar los trabajos de Facundo con una fibra roja haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

En la escuela donde la Sra. Riveros enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Facundo para el final. Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa.

  • La Maestra de primer grado escribió: “Facundo es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".
  • Su maestra de segundo grado escribió: “Facundo es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".
  • La maestra de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".
  • Su maestra de cuarto grado escribió: “Facundo se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".

Ahora la Sra. Riveros se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos del dia del maestro, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Facundo. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A la Sra. Riveros le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido. Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Facundo Moreno se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: “Sra. Riveros, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora.

Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a educar a los niños. La Sra. Riveros puso atención especial en Facundo.
Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.

Para el final del ciclo escolar, Facundo se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Facundo se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

Dos años después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Facundo, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.
Cinco años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Facundo, ahora escribía diciéndole que había terminado el secundario siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.
Cinco años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a la Sra. Riveros que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.
Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Dr. Facundo Moreno

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Facundo ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a la Sra. Riveros si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto la vieja maestra aceptó y adivinen... Ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Facundo recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.

Se dieron un gran abrazo y el Dr. Moreno le susurró al oído, "Gracias Sra. Maestra por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia".

La Sra. Riveros con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Facundo, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.

"No sabía cómo educar hasta que te conocí".


Alegra el corazón de alguien hoy... comparte este mensaje. Recuerda que a donde quiera que vayas y hagas lo que hagas, tendrás la oportunidad de tocar y/o cambiar los sentimientos de alguien, trata de hacerlo de una forma positiva.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La gente que me gusta

La gente que me gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.

La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.



MARIO BENEDETTI

viernes, 15 de agosto de 2014

Conversatorio principios de prevención.



Principio de prevención.

 
 
La prevención de la violencia y los hechos delictivos, son procesos que se desarrollan armónicamente y es posible que en la aplicación y desarrollo logremos tener mayor éxito y conocimiento en uno que en otro, al final los avances en cualquiera beneficiaran al otro.

Debemos esforzarnos en identificar aquellos niños y niñas, en mayor riesgo de ser violentos y cometer delitos, una detección temprana de estos chicos ahorrará tiempo y dinero  a todas las instituciones. Sin lugar a dudas, no todos los niños con problemas de conducta en nuestras comunidades se convertirán en adolescentes violentos, o delincuentes, sin embargo las estadísticas nos sugieren que una gran cantidad de adolescentes con un perfil delictivo definido, fueron antisociales a edades muy tempranas.   

De esta manera una prevención  eficaz posee dos elementos esenciales:

  1. Los programas preventivos: los cuales deben ser capaces de disminuir las condiciones, que inducen a la violencia y la comisión de delitos.
  2. Debemos facilitar la ubicación de aquellas personas que requieren de nuestro esfuerzo.

La Familia:
Los agentes socializadores de mayor importancia es la familia para los menores y adolescentes, toda vez que a través del vínculo familiar se transmiten desde muy tempranas etapas de la vida los diversos modelos culturales, normas éticas-morales  y patrones de conducta; mismos que marcan el estilo de adaptación del menor dentro del medio social en el cual se desenvuelve.  

Es en el núcleo familiar en donde se promueven formas básicas de iniciación de la vida social, tales como caminar, hablar correctamente; al igual que la capacidad para amar y ser amado, confiar y ser digno de confianza.

Lo cierto es que muchos estudios vinculados al menor infractor, nos revelan que independientemente del nivel de fortaleza del núcleo básico familiar de la relación entre los miembros que la compongan, la limitación en el ejercicio de la autoridad con relación al niño y el adolescente, abre la puerta a la posibilidad de conductas antisociales e incluso delictivas.

Sin lugar a dudas no existe una sociedad perfecta, pero de nosotros depende encontrar los puntos en común para llegar a acuerdos y procurar vivir con dignidad. El proceso de enseñar y aprender requiere de una actitud positiva, de esmero, dedicación, tolerancia y de respeto, el cual deben ejercerse como un gran equipo entre las instituciones familiares, escolares y la iglesia.

Prevención de la violencia y el abuso:  
Si preguntamos a un grupo de panameños residentes en Costa del Este si se  sienten seguros en Panamá, por lo menos el 50% contestaría que NO. Si preguntamos a otro grupo residente en San miguelito si se sienten seguros en Panamá, por lo menos el 90% dirían NO. ¿Qué significa esto? La gente pobre es siempre el mejor indicador referente a la seguridad de un área, ya que residen en la realidad, no están encajonados por las sociedades falsas que la gente rica puede construir alrededor de sí mismos.

Los grupos criminales organizados, tales como bandas y traficantes de drogas, han asumido el control de las áreas más pobres de la ciudad y los pueblos del interior, siendo estos donde se inician los problemas reales.

Una realidad es que los panameños pobres laboran para la gente rica, observando una sociedad corrupta, políticos cometiendo actos criminales e inmorales y no son procesados, los pudientes sumergidos en la corrupción y la criminalidad. Dicho esto, podemos confirmar el concepto “tengo el derecho a delinquir porque todo el mundo lo está haciendo”.

Los niños, niñas y adolescentes viven en comunidades donde piensan que es bueno ser un miembro de una banda o grupos de traficantes de drogas, pues es así, como se consigue el ser respetado en nuestra sociedad.

Para crear una sociedad más segura para todos, debemos implementar la prevención en vez de las curaciones. La prevención toma muchas formas, pero, comienza con la educación y programas sociales.

Hasta que la sociedad civil y los gobernantes estemos preparados para adquirir el desafío de proporcionar una mejor seguridad en Panamá. Nuestro país continuara hacia abajo en un espiral peligroso, provocando la perdida de la confianza de inversionistas, el turismo mermaría, perderíamos negocios, ya que los costos de seguridad privada son muy elevados.  


La violencia es un fenómeno complejo multicausal, donde intervienen aspectos psicológicos, biológicos, sociales, culturales, económicos y gubernamentales. La violencia afecta negativamente  a las personas, a las familias, a las comunidades y a las sociedades.    Es un flagelo que atenta cada vez más contra los derechos humanos, convirtiéndose en un problema de salud pública de dimensiones incalculables. 

Todas las formas de violencia contra la niñez y la adolescencia representan una violación de sus derechos contenidos  en la  Convención sobre los Derechos del Niño y la niña de 1989 y ratificados por el Estado Panameño en 1990.  La Convención ha fortalecido las instancias responsables por velar que estos derechos se cumplan. 

Las conductas violentas las observamos en la familia, en la comunidad y en la sociedad.  Se observan actos de violencia contra niños, niñas y adolescentes en la escuela, la iglesia, en los centros deportivos,  en los albergues o centros de acogida, en los centros de reclusión, internamiento  y protección, en los servicios públicos, en el trabajo, en la comunidad entre otros. De acuerdo a las características de estos actos violentos podemos identificar varios tipos:

ü  la violencia verbal
ü  la emocional
ü  la física
ü  la sexual incluyendo la explotación sexual comercial.

La violencia física, psicológica y sexual es un fenómeno que afecta a numerosos núcleos familiares en el país. La mayoría de los y las abusadoras sexuales sufrieron este tipo de maltrato durante la niñez, enmarcándolo dentro de un ciclo trans-generacional.

Las consecuencias del abuso son impredecibles. Los costos emocionales, así como los costos para el Estado son enormes. El abuso infantil es violencia y genera violencia.  Los costos indirectos del abuso y maltrato infantil representan para el Estado consecuencias económicas a largo plazo. Estos costos incluyen aquellos asociados al crimen, la delincuencia juvenil y adulta, las enfermedades mentales, el abuso de sustancias y la violencia doméstica. Pero también son costos relacionados a la pérdida de la productividad como consecuencia del desempleo o el subempleo, el costo de la educación especial y el uso frecuente de los servicios médicos.

Se han dedicado muchos recursos a la investigación de las consecuencias del maltrato infantil. Sus efectos varían dependiendo de las circunstancias del abuso y según las características del niño y su entorno. Las consecuencias pueden ser muy graves. Pueden durar toda una vida. Además de afectar al niño física y psicológicamente, estas consecuencias pueden afectar su comportamiento o manifestarse en combinación. El maltrato infantil y abuso sexual genera altos costos para las entidades públicas como los sistemas escolares, médicos y de servicios sociales, y su impacto afecta a los individuos, a las familias, y a la sociedad en general y generan los siguientes problemas sociales: 

  • de salud y/o de comportamiento
  • de drogas y/o alcohol

  •  embarazo adolescente y promiscuidad

  • crimen 


viernes, 18 de julio de 2014

La privación de libertad de un menor de edad


La privación de libertad de un menor de edad no tiene sentido completo si el Estado, a la vez que ejerce su mayor poder sobre  él  (castigar), no aprovecha el tiempo que el menor pasa en prisión para procurar que colabore voluntariamente en transformar su comportamiento social en el adecuado para la convivencia pacífica. 


Salvo los casos en que el infractor no es un sujeto inadaptado, con una socialización defectuosa, el recluso debe recibir un tratamiento individualizado dirigido a la adquisición de nuevas pautas de comportamiento social que permitan una convivencia normalizada con sus conciudadanos desarrollando su capacidad para la vida en común. 


Es evidente que si durante el encierro no se consigue que el menor de edad cambie su comportamiento y una vez en libertad vuelve a infringir, el ordenamiento penal, la colectividad no habrá obtenido ningún beneficio de su privación de libertad que, además, habrá costado una suma considerable de dinero al erario público, las Ong´s y la empresa privada. 


En Panamá, las nuevas tendencias sobre la ejecución de las penas de menores intentan combinar diversos fines para que sean a la vez sancionadoras de un comportamiento prohibido y sirvan a la reeducación del infractor para su reinserción social. La resocialización descansa sobre la noción de que debe prevenirse la futura comisión de delitos por los menores ya condenados a través de un cambio en el comportamiento de los individuos.


Para conseguir este proceso resocializador dentro de los Centros de Cumplimiento de Menores en Panamá, debemos aplicar un tratamiento individualizado que parte de un juicio de personalidad y tiene como objetivo la modificación del comportamiento del sujeto de tal modo que permita, al finalizar el tratamiento, emitir un pronóstico favorable de comportamiento social cuando el penado adquiera su libertad. 


El tema es, por una parte, que todos los reclusos no tienen por qué estar privados de libertad el tiempo necesario para ser reeducados, por lo que el tratamiento inacabado tiene una alta probabilidad de no ser eficaz, y, por otra parte, siempre existirán personas que no sean resocializables.


El tratamiento para la reinserción sólo puede ser aplicado a los reclusos condenados y no a los sujetos pendientes de juicio, los presos preventivos, de los que aún no se ha demostrado jurídicamente su actitud antisocial y a los que se ha aplicado la privación de libertad como medida cautelar por haberse producido una situación de alarma social a raíz de una supuesta acción delictiva o bien por tener el juez serias dudas sobre su presentación en el momento del juicio.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Responsabilidad Social Universitaria.

Constantemente escuchamos que la “responsabilidad social” es la dimensión ética que toda organización o institución debería tener como visión y promover en su actividad diaria. Hace buen tiempo que el mundo empresarial acogio y desarrolla la idea, pero la reflexión acerca de la responsabilidad social recién empieza a darse en el ámbito universitario en Panamá.

Quisiéramos en lo que sigue aportar una contribución al nuevo debate, definiendo el concepto, sin caer en la trampa de plagiar la definición empresarial de Responsabilidad Social. También si se puede decir, hacia el cual debería caminar todo esfuerzo académico e institucional, si pretendemos practicar la Responsabilidad Social Universitaria de modo responsable, y no como mera receta cosmética.

La Responsabilidad Social en general destaca varias características de mucha utilidad para la Responsabilidad Social Universitaria:

  • La Responsabilidad Social se desarrolla cuando una organización toma conciencia de sí misma, de su entorno, y de su papel en su entorno.
  • Presupone la superación de un enfoque egocéntrico. Además, esta conciencia organizacional trata de ser global e integral (incluye tanto a las personas como al ecosistema, tanto a los trabajadores como a los clientes) y, a la vez, "contagiarse" en todas las partes de la organización (todas las personas de la organización deben de poder acceder a ese nivel de conciencia).
  • Esta toma de conciencia está ligada a preocupaciones tanto éticas como interesadas. Se trata de una voluntad ética e interesada a la vez de hacer las cosas "bien" para que todos los beneficiarios internos y externos de los servicios de la organización estén "bien". La ética, entonces, no aparece como freno al interés egoísta de la organización sino al contrario como empuje para su provecho. Así se crea una articulación pocas veces practicada entre ética y eficacia.
  • Con base a esta articulación, se definen ciertos principios y valores como parámetros de acción "buena" para la organización. Se incluyen estos en la estrategia global y el funcionamiento rutinario de la organización, para que impregnen todos los ámbitos de las acciones de la organización y sus consecuencias (ámbitos económicos, sociales, laborales y ambientales). Así la acción colectiva de la organización se concibe como un todo complejo regulado y respondiendo por las exigencias y necesidades de todos los afectados potenciales.
  • La definición de lo que es "bueno" hacer o dejar de hacer depende de una negociación o diálogo entre los interesados y afectados por los servicios de la organización, o de una anticipación de los intereses de los afectados (sobre todo cuando estos no pueden participar realmente del debate, como por ejemplo las generaciones futuras).
  • Está demás decir que la Responsabilidad Social implica el respeto del marco legal. Como es obvio que "hay que cumplir con la ley", nos interesamos aquí sólo por la parte "voluntaria" de la Responsabilidad Social, la que define acciones más allá de lo que exige la ley.
La Responsabilidad Social Universitaria

Al igual que la Empresa que ha debido superar el enfoque filantrópico de la inversión social (como gasto extra) para entenderse a sí misma bajo el nuevo paradigma de la Responsabilidad Social, la Universidad debe tratar de superar el enfoque de la "proyección social y extensión universitaria" como “apéndices” bien intencionados a su función central de formación estudiantil y producción de conocimientos, para poder asumir la verdadera exigencia de la Responsabilidad Social Universitaria.

Todo parte, en nuestra opinión, de una reflexión de la institución académica sobre sí misma en su entorno social, un análisis de su responsabilidad y sobre todo de su parte de culpabilidad en los problemas crónicos de la sociedad, dejando de pensarse como una burbuja de paz y racionalidad en medio de la tormenta en que se debate.

La verdad es que todos los líderes que hoy gobiernan las instituciones públicas y privadas salen de las mejores Universidades y aplican a diario ciencias y tecnologías aprendidas ahí, que sin embargo crean y reproducen el mal desarrollo en el cual la mayor parte de la humanidad trata de sobrevivir. 

La relación entre la crisis del saber tecno-científico y su ceguera crónica concerniente a los efectos globales que engendra por un lado, y la crisis social y ecológica mundial por otro lado, tiene que ser el punto de partida para una reforma universitaria de responsabilidad social que no sea meramente cosmética, sino una profunda reflexión sobre el significado social de la producción de conocimiento y la formación profesional de líderes en la era de la ciencia.

Después de reconocer de que no sólo se trata de reformar a las malas políticas, sino también a los malos conocimientos y epistemologías que la Universidad contribuye en producir y transmitir, y que inducen estas malas políticas, cada Universidad podrá empezar a elaborar su propio diagnóstico y reforma. La Responsabilidad Social Universitaria exige, desde una visión holística, articular las diversas partes de la institución en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de saberes responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables.

En lo que concierne labor social: La meta es de trabajar en interfaz con los departamentos de investigación y los docentes de las diversas facultades para  implementar y administrar proyectos de desarrollo que puedan ser fuente de  investigación aplicada y recursos didácticos para la comunidad universitaria; dejando atrás la marginación institucional de estas iniciativas voluntarias humanitarias, por la debilidad de su vínculo con la formación profesional y la didáctica universitaria.



La idea es lograr una integración de la proyección social en el corazón de la institución, gracias a una Dirección Académica de Responsabilidad Social Universitaria que gestione las iniciativas estudiantiles y docentes, y pueda controlar su calidad. Inútil de precisar que tal unión estrecha entre labor social, docencia e investigación resultará sin duda en el aumento significativo del voluntariado estudiantil, puesto que el alumnado habrá podido aprovechar de un aprendizaje basado en proyectos durante su formación.


La articulación entre las líneas de acción institucional y las diversas carreras que propone cada Universidad se formula a través de los diferentes tipos de ejes temáticos que el campo del desarrollo ofrece, y que las ONG´s y Organizaciones Internacionales han puesto en la agenda social: desarrollo humano y calidad de vida, desarrollo económico, desarrollo tecnológico y científico sostenible, desarrollo ciudadano y de la democracia, desarrollo de capacidades y cultural, entre otros. Tantos temas que pueden interesar a todas las carreras universitarias posibles, desde las ingenierías hasta las artes plásticas, pasando por la psicología o la educación.